Las nuevas herramientas digitales tienen la gran facilidad para capturar, dividir y transformar la información.
Hacen que el momento de generar conceptos e ideas sea cada vez más rápido. Cada vez es más común la propiedad de una idea; su singularidad y porque existe una inteligencia colectiva que puede invalidar cualquier obra creada.
Un remix es una colección de elementos, reinterpretándolos como algo diferente (o eso creemos).
Lo que te recomendamos hacer es que recojas símbolos colectivos, los rompas y te prepares para nuevos aportes culturales. Vivimos en una era que exige un modelo de creatividad «sin pérdida de tiempo»:
“Coge algo que funcione y mézclalo con otra cosa; es más, coge algún icono popular y hazlo tuyo. La fórmula no falla”
Vivimos en una era de «cortar y pegar». Esto tiene connotaciones tanto positivas como negativas. Aspectos positivos: casi no se hacen ideas porque cuando empiezas tu trabajo, lo toma otro ente que lo reinterpreta, etcétera.
Conoces el principio, pero nunca termina. Los hipervínculos hacen que trabajar y crear «cosas» sea más fácil que nunca. Esto ha generado tantas nuevas ideas y conexiones que hasta hace poco eran imposibles, y ahora nos parece más natural.
El mayor problema es que para mezclar bien tiene que haber buenos elementos, y esos elementos se están agotando poco a poco.
No sabemos cómo hacer estos elementos naturales, «Podemos hacer jugos con diferentes mezclas, pero no sabemos cómo cultivar plantas para hacer nuevas frutas».
La era de la mezcla no es profunda, solo permanece en la superficie, es sólo un shock momentáneo, es fugaz y es difícil de recordar durante mucho tiempo. La reflexión no acompaña a este tipo de pensamiento.
Si decimos que el remix es superficial, la catarsis es su alter ego. Esta surge desde lo más profundo.
“La creatividad actual viene condicionada por miles de estímulos externos, bloquear estos, hace que focalices en los estímulos interiores, los reales, lo que pueden llevarte a una reacción visceral, catártica”
Por definición, catarsis es una palabra descrita en la definición de tragedia en la Poética de Aristóteles como purificación emocional, corporal, mental y espiritual.
Mediante la experiencia de la compasión y el miedo (eleos y phobos), los espectadores de la tragedia experimentarían la purificación del alma de esas pasiones.
La mente debe purgarse cada cierto tiempo, sino los estímulos interiores se adormecen y nuestra creación es infame, artificial y superflua.
Es decir, debemos entrenar la capacidad de reflexión y observación. Separarnos del grupo cada cierto tiempo viene bien.
Herramientas creativas que apelan más a un proceso de reflexión son las Cocreaciones con Usuarios (que nos permiten descubrir Insights) y la Hibridación por Síntesis.
No cabe duda que vivimos el momento más feliz creativamente, ya que la gran red nos está conectando de manera inmediata, pero no debemos olvidar que las grandes ideas surgen de la reflexión.
Este será el mayor reto, ya que correremos el riesgo de quedarnos sin frutas para hacer zumos, sin elementos para hacer mezclas.