En la era digital, donde la información fluye a velocidades vertiginosas, la capacidad de captar la atención del usuario se ha convertido en un arte crucial.
Y es en este contexto donde se crea el storytelling o el arte de contar historias, como una herramienta indispensable para no solo comunicar mensajes, sino también para involucrar y emocionar a la audiencia.
En este artículo explicaremos qué es el storytelling, su origen, cómo construir una narrativa efectiva y algunos valiosos consejos para crear historias que resuenen con el público.
Narrar historias no es nada novedoso, el ser humano siempre ha contado historias tratando de transmitir sus experiencias a un tercero.
Con la palabra Storytelling se pretenden definir estrategias de comunicación que, entre otras cosas, enganchen a la audiencia o cultiven la imagen o la identidad de marca.
Para eso sirve: para comunicar. El storytelling es el arte de contar una historia.
Es decir, va más allá de simplemente transmitir información; busca conectar emocionalmente con la audiencia, creando una experiencia compartida que perdure en la memoria.
¿Qué es lo que define que una historia esté bien contada? Su capacidad de producir un sentido coherente, un propósito orientado a una meta.
Cuando las historias están bien contadas suelen tener introducción, nudo y desenlace y logran ciertos resultados.
El primero es la identificación: nos sentimos capaces de comprender lo que viven los involucrados. La segunda es la interpelación. La trama nos atrapa, nos involucra, nos moviliza.
"Crea historias en donde tu oyente se refleje, un sitio donde pueda visualizar mentalmente lo que tratas de decirle."
Aplicar estos consejos en la creación de tu storytelling puede ayudarte a construir narrativas impactantes que no solo capturen la atención, sino que también dejen una huella duradera en la mente de la audiencia.
Una buena estructura de storytelling, está muy relacionado con lo que hemos mencionado anteriormente, sobre los ingredientes que debe de tener un storytelling para poder acercarnos a nuestro usuario.
Comienza con una apertura intrigante o una pregunta provocativa para captar la atención desde el principio, es decir, con un gancho inicial.
Establece el escenario y presenta brevemente el mundo de la historia.
Introduce el personaje principal y establece su situación inicial. Describe el entorno, el tiempo y cualquier factor relevante para el personaje principal.
Introduce el elemento que desencadenará el conflicto central o el desafío que el protagonista enfrentará, definiendo claramente los objetivos que el protagonista busca alcanzar o los problemas que debe resolver.
Desarrolla la historia, aumentando la tensión a medida que el protagonista enfrenta obstáculos y desafíos y destaca momentos clave que afectan la dirección de la historia y la evolución del protagonista.
Alcanza el punto más alto de la tensión y la acción. Es el momento culminante donde se resuelve el conflicto principal.
Resuelve el conflicto o desafío central y muestra cómo el protagonista ha evolucionado o cambiado a lo largo de la historia.
En resumen, en un mundo saturado de información, el storytelling es la guía de las marcas, empresas y creadores de contenido hacia la atención y conexión genuina con la audiencia.
Al comprender el poder de las historias se puede desatar el potencial del storytelling para cautivar y dejar una impresión duradera en la mente del usuario.
En la era del contenido digital, el arte de contar historias persiste como una habilidad esencial para aquellos que buscan destacar y trascender en la mente de su audiencia.